| Taller: Patologías prostáticas, colección y evaluación del líquido prostático. |
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En setiembre pasado se llevo a cabo el Congreso taller de Minas organizado por la RED nacional de veterinarias. Como es tradicional el segundo día tienen lugar los talleres, actividad práctica donde el congresista participa de diferentes maniobras. Realizamos un taller sobre exploración prostática, evaluación clínica e imagenológica en pacientes sanos como así también colección de líquido prostático para mejor encarar los casos de prostatitis. La colección se realizo por sondaje, masaje y aspiración. El líquido obtenido de esa forma se sometió a valoraciones capaces de ser realizadas en cualquier clínica como densidad, concentración de proteínas y Ph. Puntualmente a la determinación del ph. se le presto especial atención ya que de ella depende la correcta elección del antibiótico. Parte del líquido lo enviamos al laboratorio para cultivo y antibiograma, pero de acuerdo al ph hallado en la clínica seleccionamos el antibiótico adecuado según su capacidad de disociación relacionada al ph. O sea que si el antibiograma nos marca 2 tipos de antibióticos a los cuales la muestra es sensible, optaremos por aquel que nos asegure mayor capacidad de penetración de acuerdo al ph del líquido prostático. Varios antibióticos fueron analizados durante el taller, antibióticos básicos como la clindamicina, trimetoprima y eritromicina; ácidos como la amoxicilina y la ciprofloxacina. Y antibióticos NO ionizables como el flurfenicol. Es así que los 3 factores más importantes en la elección de un antibiótico que aparezca como sensible en el antibiograma son:
Valor de pk Liposolubilidad Afinidad con las seroproteinas
Cada antibiótico tiene sus características siendo flurfenicol el más adaptable por no ser ionizable, ser liposoluble y afín a la barrera hematoprostática. Su gran afinidad por las proteínas plasmáticas hace que deban usarse dosis altas para tener disponibilidad de droga libre, cosa que no es un problema por ser una droga no muy costosa y tener efectos colaterales mínimos.
Dr. Juan Porto |